Es bueno o es malo: el libro que da un fundamento, no una lista de reglas

| Autor | Josh McDowell y Bob Hostetler |
|---|---|
| Subtítulo | Lo que usted necesita saber para ayudar a los jóvenes a tomar decisiones correctas |
El punto de partida de Es bueno o es malo es un dato, no una opinión: un estudio reciente al momento de escribirlo revelaba que la mayoría de los jóvenes de las iglesias ya no eran capaces de determinar qué es bueno y qué es malo. McDowell y Hostetler no se quedan en el diagnóstico, y ahí está el valor del libro.
Qué propone
La tesis central es que la moral no se sostiene en preferencias ni en consecuencias, sino en el carácter de Dios, y que ese fundamento se puede explicar de forma que un adolescente lo entienda y lo use. No es un libro de prohibiciones: es un libro sobre de dónde viene el criterio.
La diferencia importa más de lo que parece. Una lista de reglas funciona mientras hay alguien que la hace cumplir; un fundamento sigue funcionando cuando el joven está solo, que es exactamente el momento en que hace falta.
Cómo se decide si algo es bueno o es malo
El libro entrega un modelo de decisión en pasos, pensado para enseñarse y no solo para leerse. Es la parte más práctica y la que más se puede llevar a una sesión de grupo.
- Detenerse antes de decidir si algo es bueno o es malo, en vez de reaccionar al impulso
- Preguntar qué principio decide si algo es bueno o es malo, no solo si está permitido
- Remontar ese principio hasta el carácter de Dios, que es el fundamento
- Comparar la decisión con ese estándar y no con lo que hacen los demás
Ese recorrido es lo que permite responder «es bueno o es malo» sin depender de que un adulto esté presente. Los autores insisten en enseñarlo con casos concretos, no en abstracto: la abstracción no se recuerda bajo presión.
Para quién es útil
- Padres que discuten con hijos adolescentes sobre límites y no saben cómo fundamentarlos
- Líderes de grupos juveniles que necesitan material para trabajar en varias sesiones
- Profesores y educadores que enfrentan el «todo depende» como argumento
- Cualquiera que quiera entender por qué el relativismo convence tan fácil
Lo que se le puede objetar
El libro es explícitamente confesional: su fundamento es teológico y no pretende otra cosa. Quien busque una fundamentación filosófica de la ética que no pase por ahí no la va a encontrar, y es justo decirlo antes de recomendarlo.
También arrastra el tono de su época —está escrito en los noventa— y algunos ejemplos culturales han envejecido. El armazón del argumento, en cambio, no: la pregunta sobre si algo es bueno o es malo se sigue planteando igual.
El contexto en que se escribió
El libro es hijo de una discusión concreta de los años noventa en Estados Unidos, cuando el relativismo moral dejó de ser una posición académica y pasó a ser el sentido común de una generación. McDowell venía de dos décadas hablando en campus universitarios, y escribe con esa experiencia encima: sabe qué objeciones le van a poner porque se las han puesto en persona miles de veces.
Eso explica el tono, que es más de debate que de sermón. El libro se anticipa a la réplica —«¿y quién eres tú para decir qué es bueno o es malo?»— y la responde de frente en vez de evitarla. Treinta años después la pregunta se sigue formulando igual, aunque el contexto cultural haya cambiado, y por eso el armazón aguanta mejor que los ejemplos.
Con qué otros libros conversa
Tiene un complemento directo pensado para edades menores: 103 preguntas que los niños hacen, con el mismo enfoque y formato de pregunta y respuesta. Y una continuación para el terreno de las convicciones: Convicciones más que creencias, que trabaja cómo eso que se aprende llega a sostenerse cuando cuesta.
Qué leer después
Para edades menores, 103 preguntas que los niños hacen. Para el paso siguiente en la misma línea, Convicciones más que creencias. Y si el problema no es el contenido sino que no se escucha, Relaciones explica por qué.
Más sobre el autor y su trabajo en el sitio oficial de Josh McDowell Ministry.
Este libro es parte de mi lista de lecturas. El resto está en el blog, ordenado por categorías, y en mi currículo está el contexto de por qué leo lo que leo.